
La denominada Nación Artificial comenzó como máquinas de guerra y como trabajadores preparados para realizar cualquier tarea que el humano no quisiera llevar a cabo. Utilizados incluso como los primeros astronautas, los denominados androides continuaron evolucionando hasta el punto de llegar a gozar de ciertos derechos y obligaciones como un habitante más del planeta. Más aceptados en algunos lugares que en otros, los Androides llevan el dÃa a dÃa de la misma manera que cualquier otro habitante de la Tierra. Eligen sus bandos, sus guerras y sus objetivos como cualquier otro aunque sean capaces de vivir para siempre. Se encuentran androides entre las fuerzas de Vooshnar y también pueden verse otros androides, hermanos incluso de los anteriores, luchando codo a codo con los sobrenaturales en busca de una utópica libertad.
Dentro de la Nación Androide existen tres grandes grupos; IMP es el término con el que se conocen a aquellos androides de apariencia humana. Condenados a llevar alguna marca que los distingua de los auténticos seres vivos, estas “personas artificiales” se han introducido con toda facilidad en el mundo cotidiano de la Tierra. Sin embargo los Goliath o los Zero continuan con pequeñas barreras entre ellos y los seres vivos. Los primeros son las grandes máquinas creadas para el combate mientras que los segundos forman parte de una pequeña comunidad que trabaja en el propio beneficio de la Nación Androide, poseyendo la mayor inteligencia artificial conocida en cualquiera de ellos.

Los Anhurianos pertenecen a la vieja historia de la GalaxÃa. Una vez grandes señores y conquistadores de decenas de planetas, vieron como su fama y su codicia por extender su historia y su grandeza se tornaba a la condena de ver como su historia y su planeta perecian ante los poderosos Xupnoi, vieron su exilio forzado luchando hasta el final para encerrar de por vida a sus temidos enemigos. Bastantes años más tarde la amenaza de la temible raza conquistadora aparecÃo en lo que era la nueva era de la galaxÃa. Los Anhurianos volvieron a aparecer escribiendo una nueva página en el curso de la historia del universo. Para algunos la llegada delos hijos del sol supuso la última esperanza de paz, si bien surgÃan susurros que profetizaban lo contrario.
Acompañando a los OlÃmpicos, los Anhurianos llegaron a la Tierra para buscar un nuevo sitio donde salvaguardarse y prepararse para la batalla final. Encontraron grandes nucleos de poder en la Tierra y rápidamente crearon vÃnculos con ella, quizás añorando la antigua Anhur y con la clara conciencia de defender la Tierra hasta que perezca el último aliento del último Anhuriano.

Los Mutados son personas normales que en un determinado momento de su vida sufren un cambio que con toda probabilidad les aparta de su vida anterior. No existe una misma pauta para cada mutado, ni tampoco un mismo efecto o un mismo final. Muchos consiguen ocultar su nueva condición sobrenatural siempre que no le cambie la tonalidad de la piel, otros abandonan su vida cambiándola por una contÃnua huida, otros caen presa de Vooshnar y pasan a formar parte de sus experimentos, se convierten en cazadores de recompensas o en asesinos corporativos. El mutado no nace con su don, ve su vida interrumpida y con más esfuerzo tiene que elegir entre adaptarse o morir.
La busqueda del sobrenatural perfecto a manos de las grandes corporaciones y los gobiernos más potentes ha dado como fruto un alto número de sobrenaturales, héroes de laboratorio que se ven encadenados a sus creadores a través de las drogas o de la voluntad sometida. Ejercitos creados a voluntad donde eventualmente se quiebra algun eslabón de esa fuerte cadena para formar parte del bando rebelde.

Los OlÃmpicos buscaron la forma de introducir el Legado en los seres humanos para crear una tropa aliada perfecta que pudiera combatir a los Xupnoi en la eterna guerra. Abandonando sus pruebas a finales de la era esplendorosa de Grecia, el ser humano y la naturaleza adoptaron ese Legado inerte dentro de la evolución, permitiendo con el paso del tiempo el nacimiento de un nuevo ser humano con un escalón más en la evolución que sus antecesores. Con esta teorÃa cargada de leyendas pero tan válida como otra cualquiera, el Evo Mutante u Homo Superior se enfrenta a la ira y al miedo de los seres humanos.
Nacidos con el Legado desarrollado en su cadena genética, los Mutantes se han convertido en la punta de lanza de la guerra de los humanos contra aquello que no conocen. Iniciadores de las primeras revueltas, de los primeros grupos rebeldes e incluso de las primeras masacres de humanos con autorÃa sobrenatural, los Mutantes están llamados a ser los nuevos dueños del planeta Tierra. Unos lo llevan con un ritmo pausado intentando una convivencia con el resto de los habitantes del planeta que permita que todos puedan vivir en paz, otros prefieren utilizar la posibilidad de crear fuego o de tirar edificios con sus propias manos para reivindicar que será el quien sobreviva al mañana.

Si nos centramos en viejas leyendas, en los inicios de la Tierra existieron un grupo de seres divinos que decidieron crear vida a partir de su imagen para que dicha estirpe gobernara y viviera en el planeta. La guerra y los continuos enfrentamientos entre dichas razas dió lugar a que los más sabios de aquellos primigenios decidieran exiliar a todas las criaturas elegidas para heredar la Tierra y crear una nueva raza neutral, más capacitada para la tarea inicial. De esta manera nacieron los humanos.
La raza humana vive una de sus etapas históricas más extraña. Vive con dos razas alienÃgenas (más una que no conoce), con androides de todos los tamaños y con seres humanos mutados que son capaces de volar, leer mentes o convertirse en hielo. Frente a toda esta locura se encuentra el trabajador de una agencia de seguros con una hipoteca agobiante, una suegra aún más tediosa y los partidos de Goreball como única motivación. Sin embargo también encontramos al que ha decidido armarse hasta los dientes para enfrentarse a todo lo que le oprime, el que no ha tenido remordimiento alguno en sacrificar su brazo para colocarse un implante de última generación que rivaliza con cualquiera de los poderes de esos chulos vestido de cuero que salen en los anuncios de los Estados Unidos. Sea como fuere, el ser humano sigue siendo el dueño de la Tierra, y eso tiene que ser por alguna razón…

La estancia de los OlÃmpicos, los restos de los Olvidados, la segunda llegada de los alienÃgenas a la Tierra, proyectos secretos de corporaciones… cualquiera puede ser una causa más que aceptable para explicar la existencia de los llamados artefactos o reliquias. El Legado (o a saber que cosa) residiendo en un objeto que traspasa sus cualidades a aquel que se convierta en su dueño o portador.
De esta manera hacen acto de presencia en la comunidad sobrenatural los ImbuÃdos. Guanteletes que confieren una invulnerabilidad total, tatuajes que controlan el subconsciente de su portador o una armadura capaz de crear clones pueden ser algunos ejemplos de estos sobrenaturales que se han convertido en el punto de mira del resto. Sin un bando elegido por completo, los ImbuÃdos permanecen “neutrales” a los enfrentamientos diarios entre las comunidades sobrenaturales y los gobiernos o corporaciones opresores. Muchos de estos ImbuÃdos siguen siendo humanos cuando se quitan el objeto (aquellos que pueden) por lo que no se implican tanto como cualquier otro. Esto causa cierta antipatÃa hacÃa ellos por parte de aquellos totalmente inmersos en la batalla, aunque saben que tarde o temprano, los ImbuÃdos tendrán que elegir bando.

Los primigenios crearon a su estirpe. Su estirpe luchó hasta la muerte por el control de la Tierra y fueron condenados por ello, sumiéndose en las tinieblas y convirtiéndose en los Olvidados. Los humanos fueron elegidos como los nuevos herederos del planeta, y la estirpe de los primigenios no aceptó tal ofensa. Ahora, con las brechas entre nuestra realidad y las prisiones dimensionales de los Olvidados, éstos han comenzado a filtrar su esencia entre los humanos, creando a los Jotum como los heraldos de su grandeza, como aquellos que tendrán que preparar la Tierra para la llegada de sus auténticos dueños.
Los Jotum aparecen entre aquellos grupos de humanos elegidos por su tesón o su carencia de miedo. Guerreros que se abrazan a la soledad y al único fin de llevar a cabo su misión. Conocedores de que su cuerpo será finito pero su esencia no, los Jotum abandonan el miedo en el momento en el que descubren que han sido elegidos y tocados por la ancestral estirpe de los Olvidados. Dentro del panorama sobrenatural algunos de estos Jotum se alistan en el bando rebelde, adaptándose a las necesidades de los EVOs y otros sobrenaturales para acabar con un problema mayor y acercarse asà un poco más a la llegada de sus señores.

La raza más joven y la más prometedora dentro del cÃrculo de exploradores del universo. Su afán por encontrar otras formas de vida y de compartir su conocimiento les llevó a la Tierra en la época Minóica, pero también les llevó a desenterrar el recuerdo de los Xupnoi. El desconocimiento de una étapa del universo oculta hizó que volviera a repetirse, cayendo el hogar de los OlÃmpicos en una cruenta guerra planetaria que a dÃa de hoy no tiene aún un claro vencedor.
En su tarea de investigación, los OlÃmpicos asentados en la Tierra dejaron los experimentos a medias y volvieron a defender su hogar. Cientos de años más tarde volvieron en una busqueda desesperada de aliados, encontrando como la naturaleza habÃa terminado y perfeccionado el trabajo que ellos habÃan dejado a medias. Los EVOs podÃan suponer un avance en el enfrentamiento contra los Xupnoi, y la Tierra era sin duda un lugar alejado de la guerra. Un sitio apto para reflexionar, aprovisionarse y volver a la carga para decidir de una vez por todas el destino de OlÃmpia y del Universo en sÃ.

Otra raza alienÃgena que sufrió el acoso de los Xupnoi. El éxito al defender su planeta en los diversos intentos por parte de la raza conquistadora condenó al planeta a un bombardeo orbital que acabó con gran parte de los Ravelianos. Los supervivientes se ocultaron en el nucleo del planeta, pasando generaciones en la oscuridad mascullando la venganza y preparándose para salir nuevamente a la superficie y alzar de nuevo su historia.
La llegada de los OlÃmpicos permitió salir a los Ravelianos de su planeta, hermanandose más tarde con los Anhurianos en la lucha contra los Xupnoi. Elegidos como los mejores luchadores contra los Xupnoi, los Anhurianos decidieron ocultarlos a los ojos del resto de las razas alienÃgenas para entrenarlos para que su llegada fuera definitiva en la balanza del eterno enfrentamiento. Ocultos en la Tierra, incluso ante los ojos del Senado Intergaláctico, los Ravelianos se preparan para su destino mientras contemplan con curiosidad todas las barbaridades que se cometen en nuestro planeta.
